Análisis de resultados del instrumento diagnóstico CEID-Fecode 2020

Condiciones de la escuela en tiempos de pandemia

01092021 Art. 4En el marco de la declaratoria de aislamiento obligatorio por parte del gobierno nacional, a partir de marzo del 2020, las maestras y los maestros continuaron con su labor normalmente, manteniendo el compromiso con sus estudiantes, pese a las difíciles condiciones. Por ello desde el CEID FECODE se planteó la necesidad de evaluar cómo se estaban llevando a cabo estos procesos, qué afectaciones se daban sobre los diferentes integrantes de las comunidades educativas y poder trazar una serie de recomendaciones con respecto a los elementos garantes del derecho a la educación en tiempos tan difíciles como los actuales. Este análisis permitió ubicar una panorámica general a nivel nacional alrededor de las implicaciones, de los cambios en las modalidades de trabajo, los sitios en los que se desarrollaba el ejercicio docente, las carencias de las comunidades entre otros.

Los resultados evidencian grandes carencias en aspectos como infraestructura, dotación, desarrollo de programas y proyectos institucionales y gubernamentales, tendientes a garantizar el bienestar de las comunidades, la seguridad y la salud en el trabajo para docentes, administrativos y personal en general. Estos hallazgos validan los argumentos y exigencias presentadas por la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, FECODE al gobierno nacional, en especial durante los últimos treinta años, con respecto a la crisis que vive la educación pública a nivel nacional, a causa de la desfinanciación derivada de la política neoliberal.

La pandemia y los efectos derivados de la misma muestran que las condiciones precarias que vive la escuela pública hoy, no se generaron a partir de este evento, sino que, se agravaron a partir del mismo. Las respuestas analizadas permiten concluir que la crisis educativa nacional que ha denunciado FECODE es un asunto estructural, derivado de unas políticas sistemáticas y continuadas de desfinanciación y debilitamiento del sector educativo público. Esta condición es generadora de un sinnúmero de desigualdades conexas que alejan a miles de niñas, niños y jóvenes del goce efectivo de su derecho a la educación.

La nueva realidad que ha desatado estos tiempos de pandemia, ha representado un gran reto para el Magisterio Colombiano, el cual hemos asumido. La comunidad educativa, reconoce la enorme creatividad pedagógica que hemos desarrollado, valora aún más la función social de la labor docente, la trascendencia de la lucha y de la movilización social que hemos liderado por el derecho a la educación durante seis décadas.

Cabe resaltar como las maestras y maestros, adaptaron diferentes estrategias de apoyo a la labor docente, para poder garantizar el derecho a la educación de las niñas, niños y jóvenes, en todos los niveles de formación. Fue a partir de la creatividad, iniciativa y compromiso con las comunidades como las y los docentes de Colombia, lograron que la escuela no se cerrara a pesar de que sus puertas estuvieses cerradas, con el aporte de sus propios medios y recursos; y pese a todas las dificultades que se presentaron para dar continuidad al trabajo pedagógico, los planes de estudio y los proyectos institucionales, las maestras y maestros nunca abandonaron el proceso educativo, realizando así todo un homenaje a la vida por enseñar.

De un momento a otro los docentes nos vimos abocados a esta nueva situación que hizo ordinario lo que antes era opcional: el diseño y uso de medios virtuales para atender las estrategias didácticas y dejando sobre las instituciones y los docentes resolver las nuevas exigencias. Pero como se ha sustentado en la edición 137 de la Revista EDUCACIÓN Y CULTURA, la política educativa del gobierno antes de la crisis era caracterizada por su insistencia en un concepto de calidad que reducía toda la responsabilidad del sistema educativo alrededor de los resultados de las pruebas SABER Y PISA para eludir la solución a las grandes brechas que se identifican en todos los niveles del sistema educativo, brechas que se agudizan en medio de la crisis. FECODE desde 2019 ha venido insistiendo en su pliego de peticiones la construcción de una política concertada como conviene a un sistema democrático cuando se trata de política pública pero las autoridades educativas, que tienen la responsabilidad de velar por la calidad del sistema, no solamente han dilatado la solución del pliego, sino que en medio de la pandemia han decidido levantar la mesa de negociaciones.

Igualmente, hemos sentando posición objetiva y critica, frente a la recurrente indolencia del Gobierno Nacional, exigiéndole resolver las necesidades básicas y garantizar los derechos fundamentales y humanos. Además, del reconocimiento a la docencia, al carácter profesional de la misma por parte de la comunidad educativa, la función social de la educación, la ciencia, la tecnología, la técnica y del conocimiento en general. Estas exigencias se han dado a través de diversas acciones, declaraciones y propuestas, en las que hemos exigido que, ante todo, se priorice la vida de todos y todas sobre los negocios de unos pocos.

Es por esto que FECODE ha exigido al gobierno nacional y al Congreso de la República, la Reforma Constitucional consensuada al Sistema General de Participaciones, con el propósito de incrementar real y progresivamente los recursos financieros que permitan garantizar mayor inversión para salud, educación, agua potable, medio ambiente y saneamiento básico; gestionando así, la radicación de dos proposiciones en el Congreso de la República el 9 de abril del 2019, aprobando en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022, el artículo 188 el 3 de mayo de 2019. Estos recursos deberán destinarse a subsanar las seis grandes brechas existentes en la escuela en Colombia y así garantizar el derecho fundamental de niñas, niños y jóvenes a la educación con calidad y la vida en condiciones dignas.

Así mismo, se hace necesario abrir un debate sobre los fines, los modelos, las metodologías de la educación que respondan a este nuevo tiempo de la humanidad. Desde FECODE hemos convocado a todo el movimiento pedagógico y a las comunidades educativas a desarrollar de manera conjunta escenarios de diálogo y reflexión que permitan que la escuela retome las riendas de su destino y que no se rija por imposiciones y políticas externas que no dan cuenta de su realidad. El Tercer Congreso Pedagógico Nacional puede ser el escenario de encuentro y apertura para todas las voces y planteamientos sobre la educación que requiere Colombia en este nuevo momento de su historia.

Es por esto y por muchas otras razones que se han venido argumentado a lo largo de las ediciones de la revista EDUCACION Y CULTURA, por lo que el Centro de Estudios e investigaciones Docentes CEID- FECODE decidió llevar a cabo este estudio.