CARTA DEL DIRECTOR

La comunidad educativa sí le apuesta a la presencialidad:

Ya es hora que el MEN responda por sus obligaciones

01092021 Art. 2La educación como práctica social, es un proceso en el que se trasmite, reproduce, recrea y se transforma el patrimonio cultural. A través de la historia la humanidad, en confrontación con el mundo natural y social, ha acumulado una ingente cantidad de experiencias y conocimientos que se traducen en los contenidos de la educación para la adquisición de hábitos y valores, el desarrollo de habilidades y destrezas, la apropiación crítica de la técnica y del conocimiento, y la capacidad para su aplicación y transformación; en esencia, a la educación le corresponde participar en los procesos de formación humana, que se dota de sentido y contenido en la complejidad de interacciones con los sujetos que participan de éstos procesos, en coherencia con los fines y objetivos de la educación (ley 115 de 1994).

Los maestros de Colombia y la dirección de Fecode tienen la suficiente claridad política y pedagógica frente a su responsabilidad y compromiso con la formación de los estudiantes, la defensa de la educación pública y del derecho a la educación en condiciones dignas, ésta ha sido su tarea, son varias décadas de lucha. La pandemia Covid-19 ha hecho más visibles las precarias condiciones en que está la mayoría de la población colombiana y las instituciones educativas. La respuesta de los gobiernos de turno ha sido el recorte presupuestal a la educación y su afán por su privatización. En el contexto de la pandemia, el gobierno actual y gobiernos locales han utilizado el poder para difamar de los maestros, de Fecode y sus sindicatos filiales y de los padres de familia que se oponen a la alternancia educativa, que ahora la mencionan como “el regreso a la presencialidad”, además presionan a la comunidad educativa, especialmente a los maestros para el retorno, sin tener las condiciones mínimas de bioseguridad y bienestar para la comunidad educativa.

De manera reiterada la Federación, las organizaciones de padres de familia, los rectores y los estudiantes le han solicitado al MEN realizar las adecuaciones y dotaciones necesarias para todas las instituciones educativas del país, esto con el único propósito de mitigar y hacer menos dramático el contagio en la comunidad educativa, el gobierno considera que con la asignación de un pírrico presupuesto para cubrir las deficiencias de infraestructura, equipamiento y dotación de los elementos necesarios, están dadas las condiciones para el retorno seguro a las instituciones educativas. Por la vía del diálogo y la negociación Fecode ha presentado al gobierno nacional y los sindicatos filiales a las entidades territoriales, propuestas viables en el marco del cumplimiento de sus obligaciones; de manera irresponsable delegaron en las entidades territoriales y éstas a su vez descargaron en los consejos directivos la solución a la problemática que atraviesa la educación pública.

El comportamiento de la pandemia en Colombia ha dejado una alta cifra de contagios y de letalidad, hecho que en buena parte es consecuencia de la improvisación en el manejo de la pandemia, a esto se suman las pésimas condiciones materiales del sector de la salud y la necesidad de los padres y madres de familia de rebuscar el sustento de sus familias. Estos y otros problemas y necesidades se enmascaran con paliativos para algunas familias y presentando de manera triunfalista los lentos avances en la vacunación. Se esperaría que los gobernantes tengan la sensatez para cumplir con sus obligaciones, que son mandato constitucional, de garantizar el derecho a la vida, la salud, la educación y el trabajo para toda la población y así evitar que se siga cayendo en la miseria como ya se observa en el territorio.

Los maestros le han cumplido a los estudiantes, su dedicación es de muchas horas de domingo a domingo, sin disponer de los recursos necesarios, de igual manera los estudiantes y sus familias han hecho grandes esfuerzos para participar de la educación en la presencialidad remota. No desistiremos de exigir y luchar para que el estado garantice el derecho a la educación en condiciones dignas. La escuela presencial es el espacio natural de la educación, pero, no solo por la pandemia, requiere de condiciones materiales para alcanzar una educación de calidad definida por los PEI, la comunidad académica, las apuestas del movimiento pedagógico y los mandatos de la Ley 115 de 1994 en cuanto a sus fines, gobierno escolar, la libertad de cátedra, las áreas fundamentales y la autonomía escolar.

William Henry Velandia Puerto
Presidente de FECODE