El concepto equivocado de

calidad, causa principal de la involución educativa en Colombia

26Ene2021 art 5La trascendencia de la educación es un hecho innegable. El derecho a la educación es fundamental para los seres humanos pues les permite adquirir conocimiento y alcanzar plenitud en su vida personal y social. El derecho a la educación es trascendental para el desarrollo económico, social y cultural del país, pues es el medio con el que se transmiten y perpetúan los valores, se desarrolla la personalidad e identidad, las capacidades físicas e intelectuales de las nuevas generaciones, de allí su valor incalculable. Por otra parte, una educación de calidad no solo contribuye al pleno desarrollo personal, sino que permite la integración social y profesional del individuo, aporta a la inserción económica y por tanto a superar las situaciones de pobreza. Uno de los objetivos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura UNESCO es perfeccionar las políticas educativas para brindar en cada nación del planeta una educación de calidad para todos. En el marco de la Declaración Mundial sobre Educación para Todos, celebrada en Tailandia en 1990, se describen como ejes del concepto de calidad educativa las tasas de inscripción, retención y conclusión del sistema educativo, teniendo en cuanta las siguientes variables:

  • Estudiantes (sanos y motivados)
  • Procesos (docentes competentes que utilizan pedagogías activas)
  • Contenidos (programas de estudios relevantes), y
  • Sistemas (buena administración y distribución de recursos equitativa, entornos educativos seguros, sanos e integrados, a fin de favorecer un excelente aprendizaje y niveles bien definidos de rendimiento para todos).

Sin embargo, a pesar de la conceptualización integral de calidad educativa, los centros escolares colombianos se centran únicamente en los resultados de aprendizaje medidos en las pruebas estandarizadas y en las estadísticas de cobertura educativa como definición pública de calidad en la educación. Aunque éstos muestran factores importantes al determinar la calidad del sistema educativo, no se está analizando en totalidad su complejidad, las causas del resultado educativo y los factores externos a las instituciones que influyen en dichos resultados. Los rankings de instituciones educativas según los resultados en los exámenes estandarizados promueven la privatización, el rezago de las instituciones públicas y el recorte de los recursos que deben transferir los gobiernos profundizando la crisis económica del sector educativo público, en educación básica, media y superior. El concepto de calidad educativa actual segrega a la población y es un mecanismo de ataque neoliberal a los centros educativos públicos, enriquece el argumento de la inminente separación del estado de sus responsabilidades como garante de los derechos fundamentales de la población.

Este documento muestra que la noción de calidad relacionada a los resultados en pruebas  estandarizadas limita el sistema educativo público y profundiza las dificultades socioeconómicas del país.

La demostración de eficacia y efectividad educativa se relaciona con los resultados en las pruebas estandarizadas de conocimientos; asimismo, la eficiencia en las prácticas educativas docentes también se relaciona a los resultados que se obtengan y se emite un juicio social y educativo con relación a dichos resultados. Los debates en torno al juicio de calidad, en especial de la efectividad educativa de las instituciones públicas se tornan incisivos en los fines altruistas y de desarrollo personal que debería tener un sistema educativo, no los fines económicos y competitivos que segregan a la mayoría de la población.

Los planes curriculares y estrategias de docentes trabajan en función de superar los resultados de las pruebas, lo que coarta el ejercicio educativo y hace imposible un análisis profundo de los factores sociales que influyen en la enseñanza del grupo. En reiteradas ocasiones los miembros de sindicatos de maestros luchan por ser escuchados mientras los gobiernos ignoran la realidad de los contextos y planean la implementación de reformas con las que el estado abandona cada día más a las comunidades.